La torre Muisca del aeropuerto Internacional El Dorado, cuyas obras se entregaron este jueves, tiene 84 metros de altura, una vista de 360 grados que permite ver todas las pistas y plataformas y facilita aterrizajes y despegues en condiciones de nubosidad.

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, en persona, entregó las obras. “Lo que hoy estamos inaugurando es importante para todo el tránsito aéreo del país: menos demoras y quejas de los pasajeros, minimizaremos los tiempos y, con ello, el número de operaciones aumentará en más del 50 por ciento; pasaremos de 58 a 90 aterrizajes o despegues por hora”.
Así resumió el primer mandatario los beneficios de la nueva infraestructura. Y también habló de los efectos. “Esto se traduce en menos costos, por ejemplo, por el uso de gasolina, donde se calculan ahorros por más de 100 millones de dólares para las aerolíneas”.
Y añadió que otro beneficio importante es que habrá un ahorro sustancial en la emisión de gases de efecto invernadero, con un impacto muy positivo para el ambiente.
El aeropuerto El Dorado es el número uno en carga de toda América Latina y el tercero en pasajeros, después de São Paulo y de México. Por esa razón, el Gobierno inició hace varios años un plan de modernización que incluyó la remodelación de las instalaciones, con el fin de dar cabida a la creciente demanda de vuelos y pasajeros.
Las principales características de la torre son: planta cabina con visual de 360° y 16 posiciones de controladores, plantas de soporte técnico y meteorología aeronáutica, equipos de navegación aérea, antenas, sala de descanso y jefatura de torre.